El estupendo Evernote ha significado un buen empujón en mi ya frenética vida personal y laboral, ayudándome a tener organizado el delicioso caos en el que normalmente estoy inmerso. Si no lo conoces, dale un vistazo porque de verdad vale la pena, como herramienta y como generador (o al menos inductor) del saludable hábito de órden.

Una característica que muchos echan en falta son las plantillas, o el poder empezar una nota no desde el temido blanco sino con algo que nos organice. Por poner un ejemplo, para poder completar alegaciones me ayuda mucho tener lo que los evaluadores han observado y las respuestas a indicar en los apartados que correspondan. Algo tal que así:

CP - 2015-04-21 a las 12.58.46

Entonces lo que hice fue crear (en las funciones rápidas del teclado) un patrón que ingresara dicha plantilla, tal que así:

CP - 2015-04-21 a las 12.59.44

De modo que cuando abro una nota nueva, puedo hacer esto:

CP - 2015-04-21 a las 13.02.05

Y obtengo esto:
CP - 2015-04-21 a las 13.02.49

¡Rápido y limpio!

Existen otros métodos, si quieres profundizar en este tema. Por ejemplo, aquí o aquí, en el mismo blog de Evernote.

black-ribbon

Hoy hace 10 años. Madrid, línea azul, poco después de las 7:30. Estación de Principe Pío, tren detenido y avisos en los indicadores que decían que por una incidencia los servicios estarían temporalmente detenidos. La gente saliendo -no recuerdo lo que decían porque como era habitual en mi estaba con los auriculares puestos oyendo música, aunque no veía caras raras, no más allá de lo habitual-.

Recuerdo salir y tomar un bus para ir a la universidad, y una vez allí al entrar al despacho encontrarme con la cara de Luis desencajada, preguntándome si todo estaba bien -yo sin entender nada- y explicándome lo que había pasado en Atocha. Luego en medio del estupor ver llegar a Jose Luis -una de las personas más ecuánimes que he conocido- con lágrimas en los ojos por lo que había pasado en la estación de Santa Eugenia a escasas calles de su farmacia.

Las motivaciones que hacen que una persona -o grupo de personas- metan varios kilos de explosivos y lo detonen, matando a otras, son absurdas: sea la razón que sea. La vida -a diferencia de los ordenadores- no tiene control + z y los que ya no están no van a volver. El resto del día transcurrió entre un ambiente enrarecido de estupor y miedo: esa sensación de inseguridad que te invade y que no puedes controlar. Recuerdo no obstante las palabras de Jorge -otro amigo de la universidad- que nos dijo: "¿Miedo? No: hay que sobreponerse al miedo. Es precisamente lo que quieren, y no han de conseguirlo. Hemos de demostrarles que sin detonar mierdas de esas somos más fuertes."


La madrugada perdida en una estación
por culpa de algún cretino que nunca llegó
y que ha dejado sus pasos repasando otros ritmos (varios)

Ha convencido a su alma que la solución
pasa por hacer a un lado lo que no vivió
y abajo la tiranía de los recuerdos y de la pasión

Se sienta
aturdida ante la duda
de saber si la fortuna
en algún rincón perdido
ya le sonrió

Le han invitado esta noche otra vez a llorar
Se esta planteando en secreto el poder faltar
pues hay terapias más simples que al final están igual de mal

Quiere volver a los vicios de la juventud
esos que años atrás le sentaban tan mal
y cuyos puntos finales se juntaban en perversos bares