Dos ventanas

Dos ventanas de aquel cuarto no conocían al sol
y dos poemas vacíos describían al rincón
de un alma atormentada deambulando sin control
al que todos los domingos visitaba la razón

La vida le ha vestido de azulado-represión
que a menudo se contempla al otro lado del salón
Acallar a lo que él cree le inquieta el corazón
pendular la ideología que gobierna su nación

Barcelona por las noches no disipa su dolor
Aun con todos los colores que su espíritu probó
Genuflexas posiciones de lujuria y de oración
encallado en la rutina de una droga sin amor

Convertía sus temores en acordes de canción
Y con épica ligera adornaba su expresión
escribiendo alejandrinos carentes de convicción
A menudo se imagina sin angustia en el salón


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