El aguante

El aguante

El aguante

Cuando terminé de escribir el bendito libro sobre Charly García tuve una sensación de inmediato alivio; la misión había sido cumplida. Sin embargo se trataba de una falsa impresión, porque las cosas comienzan a en cerrar recién ahora, cuando me pongo a escribir estas líneas a pedido de los amigos de Sony Music y del propio Charly que anda con ánimo de develar algunos secretos.

El Aguante tiene varias lecturas posibles. Desde el punto de vista artístico, parece clausurar una etapa estética que se inició en 1994. La Hija de la lágrima fue el comienzo de una búsqueda de un intento de desmantelar cierto sistema que estandariza, que achata y que reduce la música a una convención de ideas y sonidos que carece del sabor de la sorpresa. Estaba en llamas cuando me acosté, único opus del grupo Casandra Lange fue la recuperación de la alegría a través de canciones que marcaron la adolescencia de Charly. Say No More, en cambio representó el hallazgo de aquello que García había estado buscando; un álbum critico y radical que desafiaba la forma convencional de hacer un disco. Y de escucharlo. Fue el trabajo más discutido de Charly García y también uno de los más venerados subterráneamente. Alta Fidelidad, interpretado junto a Mercedes Sosa fue la manera de llevar el concepto “Say NoMore” al viejo repertorio de Charly, para reconstruirlo en el sentido más literal del término.
El Aguante es la síntesis y eslabón final de este periodo. En el disco se encuentra la experimentación de “La hija de la lagrima”, el placer de la interpretación de “Estaba en llamas cuando me acosté” y la seriedad de “Alta Fidelidad”.

El concepto de “El Aguante” nació a comienzos de1997, cuando Charly participó junto a Mercedes del cierre del festival de Cosquín. La inclusión de García generó una fuerte polémica a favor y en contra. La Manera popular de respaldarlo en aquella parada se sintetizó en un grito “!Aguante!”. Charly aguantó y cerró Cosquín Junto a Mercedes Sosa con una performance inapelable.

En esos días Charly compuso la canción que titula esta placa; un Rock and Roll que es un himno a la perseverancia. Lo grabó en Madrid junto a “Kill my mother”, un tema en inglés que surgió en el estudio. García solía visitar Lady Pepa, un boliche after hours de Madrid en donde siempre había un plato de fideos, un piano y un personaje llamado “Sans Façon”(pronúnciese “Sanfasón”) pianista cinco estrellas, mezcla de Neil Diamond y Billy Joel. En determinado momento, el hombre pronunció su proverbial ”Take it away” dándole pista libre a Charly para que llevara la canción a su conclusión natural, lo que derivó en un segmento instrumental sumamente rico.

Extraído del insert de “El Aguante”, una cortesía de Walter Congil

ACTUALIZACIÓN: Lady Pepa, el boliche, en Madrid.

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